No solo Madrid ha tenido, y tendrá, niveles altos de contaminación ya que otras capitales europeas como París o Londres también han tenido niveles tan altos que se han visto en la obligación de tener que poner en marcha protocolos muy similares a los adoptados aquí en España.
Sin embargo Oslo, al empezar a detectar como los indicadores de contaminación subían, ha adoptado un protocolo mucho más eficaz atacando a la raíz del problema.
Los altos niveles de contaminación tanto de Oslo como de Madrid, Londres o París son debidos a los altos niveles nocivos de dióxido nitrógeno que solo emiten los vehículos diésel. Y por ello Oslo ha atajado el problema prohibiendo la circulación solamente de los coches diésel de manera temporal y con las excepciones de los servicios públicos y repartos.
Es una medida mucho más eficaz y cuadra con los planes de esta ciudad de prohibir por completo la circulación de todos los coches privados en la ciudad a partir de 2019 ya que tienen un gran problema de circulación puesto que en la ciudad nórdica trabajan más de 19000 personas cuando viven tan solo 1000.
Ya vemos cómo cuando un país se toma en serio la contaminación, calentamiento global y salud de sus habitantes y hábitat sí que se toman medidas al respecto.