Desde la globalización en nuestro planeta se han tenido que imponer ciertas normas y reglas para que podamos todos convivir en paz. Quizás penséis que las normativas de tráfico y las multas por infringirlas son relativamente recientes pero nada más lejos de la realidad ya que desde que el ser humano inventó la rueda y utilizaba animales para transportarse se comenzaron a legislar ciertas conductas al manejarlos.

Ya en el antiguo Egipto, hace unos 2800 años, se registró la primera multa de tráfico conocida ya que se conserva en un papiro bien conservado y rescatado por arqueólogos e historiadores.

En esta sanción se recogía una pena impuesta a un conductor de un carro arrastrado por caballos en estado de embriaguez, el cual chocó contra una estatua y atropelló a una niña. El juez decidió imponerle la pena de ser colgado en la puerta de taberna donde se había emborrachado a la espera de que animales carroñeros se encargaran de hacer desaparecer su cuerpo. Una medida más contundente que las actuales, desde luego.

Aunque cuando realmente el tráfico pudo empezar a ser un quebradero de cabeza fue durante el imperio romano, cuando la cuidad de Roma alcanzó el millón de habitantes, una de las primeras grandes urbes en alcanzar esta cifra. El César, que ostentaba el cargo de Curator Viarum (algo así como director de las Grandes Carreteras”, un jefe de la DGT pretérito), se vio obligado a dictar la primera restricción de tráfico en la que estipulaba que Lex Lulia Municipalis, que solo los carros que transportasen materiales de construcción para los templos de los dioses o para otras obras públicas podían transitar por la ciudad en horas diurnas. De esta forma, se prohibía la circulación de vehículos privados, exceptuando los de generales victoriosos o sacerdotes que participasen en actos de culto.

Ya más cercanos a nuestra época, en el siglo XV ya en nuestro territorio, en una Castilla cada vez más poblada y con un tejido comercial en auge era también sinónimo de accidentes de tráfico, normalmente causados por conductores borrachos, muy habitual entonces y que conducían su carro habiendo bebido muchos vinos.

Por ello, Isabel la Católica dictó el que tal vez sea el primer código de sanciones de España, que imponía penas de todo tipo. Aunque no se les podía hacer soplar para determinar su grado de alcohol en sangre, los conductores detenidos en estado de embriaguez debían pagar una multa, decir adiós a su carro o, incluso, ingresar en prisión.

En el año 1767 el rey Carlos III se propuso regular el tráfico entre Madrid y Aranjuez donde solían haber muchos accidentes y determinó imponer una ley más de tránsito más restrictiva con cierto afán recaudatorio ya que lo que el dinero recibido por las sanciones sería destinado a reparar, mejorar y ampliar las infraestructuras y vías. Un sistema sancionador mucho más moderno en el que se penaba por cruzar por lugares prohibidos, por romper los guardarraíles, por causar daños en el arbolado, etc.

Incluso mucho más reciente a esto la regente María Cristina, madre de Alfonso XIII, establecía en su artículo 20 que “el conductor que en el transcurso de un año infringiere dos veces las prescripciones a sus deberes, podrá ser privado de su permiso para conducir automóviles”.

Desde entonces ha llovido mucho pero hay cosas que nunca cambian, como el conducir bajo los efectos del alcohol, por eso, ¿Cuáles son las sanciones más comunes hoy en día?

Según un estudio de Pyramid Consulting de 2019 la infracción más habitual en Europa es superar los límites de velocidad, en concreto casi el 30% del total de las infracciones.

En segundo lugar se encontraría el circular por una vía o lugar prohibido, en concreto el 15% de las sanciones es por este motivo.

La tercera sanción más habitual y que yo nunca habría adivinado es saltarse los peajes sin pagar. Sí, Si, acelera Pepe que nos hacemos un simpa antes de que bajen la barrera. Un 13% de las multas es debido a estos tacaños extremos. Los países más sancionados por ello son España, Portugal e Italia. 

Ya en cuarto lugar las sanciones más comunes son las de estacionar el vehículo en lugares prohibidos o pasarse con la hora del parquímetro. Que levante la mano a quien no le hayan multado nunca por esto. Si no te han multado nunca saca pecho y ponlo en los comentarios.

Estas multas son muy comunes pero las hay que no lo son tanto. En este estudio recogen multas tan inverosímiles como circular a velocidades excesivamente bajas, circular perjudicando el medio ambiente, saltarse las normas de tráfico como stop, semáforos o cruces yendo en bicicleta, cosa que desde Arte Motor lo llevamos fatal, o una de las multas que en los últimos tiempos está creciendo más y más, sobre todo porque en muchos lugares no hay una normativa clara al respecto y es la de circular de forma temeraria con un patinete eléctrico por la vía pública.

Algunos de estos patinetes pueden llegar a coger velocidades increíbles y algunos usuarios sortean peatones y coches como si estuvieran en un videojuego. Ejemplo de este peligro y de que debemos llevar mucho cuidado con estos nuevos patinetes son las muchas noticias sobre accidentes e incidentes, como una anciana que murió atropellada por uno de ellos hace unos años en Madrid.

Visto todo esto nos surge la duda… ¿Cuáles serán las multas más caras de la historia? ¿Las multas son las mismas para todo el mundo o hay un baremo en función del poder adquisitivo de la persona?

Pues bien esto depende mucho del país donde se multe pero por norma general hay un baremo igual para todos pero en función a la gravedad de la infracción puede haber penas más altas, como ejemplo de prisión o elementos que agravan la infracción como homicidios involuntarios.

Por ejemplo, las multas más grandes que hay en España son las de:

  • Conducir sin seguro, que puede llegar a los 3.000€
  • Conducir bajo los efectos del alcohol o drogas que pueden llegar a los 1.000€
  • Usar un inhibidor de radares que está penado con 6.000€

Existen infracciones que se salen de la norma. Os pongo un ejemplo. En España una multa por exceso de velocidad llega hasta los 600€ o un poco más pero en el caso de Benzemá, un futbolista del Real Madrid fue cazado a 216km/h en un tramo limitado a 100km/h. Este es un caso excepcional ya que no todos los días se bate este record con un Audi RS5 por lo que la infracción se estimó de muy grave y fue sancionado con 18.000€.

Aunque esto abre un debate ya que ese dinero puede suponer la ruina para una persona sin recursos económicos y a la que con esa sanción muy probablemente se piense dos veces hacer algo así pero a un millonario como Karim es mera calderilla y una cosa así es una anécdota que contar en todas las fiestas.

¿Qué opináis de esto? Os leemos en comentarios.

A raíz de esto viene una multa impuesta en Finlandia que tuvo en cuenta la renta de la persona sancionada.

Según cuenta la BBC, un hombre de negocios finlandés llamado Reima Kuisla fue pillado en 2015 circulando a 103 Km/h en una carretera secundaria con un límite de velocidad de 80 Km/h.

En función de su sueldo de 6,5 millones de euros anuales, Kuisla fue multado con 54.000 euros. Indignado, comentó a la prensa local que se estaba planteando abandonar el país porque “en Finlandia es imposible vivir para cierta clase de personas que tiene ingresos altos”.

Siguiendo con el modelo de proporcionalidad Finlandés, en 2002 Anssi Vanjoki, vicepresidente de la conocida Nokia, fue cazado con su Harley Davidson circulando a 75km/h en un tramo limitado a 50. Esto en España habría sido una multa que no llegaría a los 300€ pero en Finlandia, siguiente este modelo, la multa alcanzó los 116.000€ ya que en su cargo, Anssi Vanjoki declaró ganar ese año 14 millones de euros. Quizás a ese modelo de proporcionalidad deberían darle una vuelta de tuerca.

Al fin y al cabo, el propio Montesquieu ya se preguntaba en 1748 si, en aras de una mayor justicia social, no sería recomendable que también en materia de multas se aplicara el “de cada cual, según su capacidad”. Es sabido que no siempre funciona: tanto Estados Unidos como Reino Unido han tenido proyectos similares al finlandés, en el que a cada grado de gravedad de cada sanción se asociaba una multa calculada en días de sueldo, y en ninguno de los dos casos arraigó.

Pero el vicepresiendente de Nokia se queda corto al lado de otro Finés ya que un pez gordo de los negocios también en Finlandia circulaba doblando la velocidad en una vía urbana de 40km/h por ello fue multado ese mismo año, en 2002, con 170.000€

Pero no solo en Finlandia se cuecen las multas más altas.

Es comúnmente sabido que los deportistas famosos, como buenos millonarios, tienen supercoches que unidos a su juventud suelen hacer de las suyas.

En Alemania el famoso futbolista del Borussia de Dortmund Marco Reus fue multado 5 veces por exceso de velocidad y además, las 5 de ellas sin tener carnet de conducir aunque de esto último no se dieron cuenta hasta la última detención. Cosas de ser famoso, supongo. Pero ello no le salió gratis ya que la multa ascendió a los 540.000€, la segunda más cara de la historia.

Pero la multa más alta se la lleva un caso muy curioso en Suiza.

Hace un tiempo los radares suizos no detectaban velocidades superiores a los 200km/h. Las autoridades tenían sospechas de que varios híper deportivos circulaban a velocidades superiores y los conductores, conociendo esto, lo aprovechaban y pasaban más rápido para no ser multados.

Así que decidieron, sin aviso previo, aumentar la sensibilidad de sus radares para que registraran velocidades de hasta los 300km/h. 

Al poco tiempo, en 2010, un conductor sueco al volante de un Mercedes SLS le hicieron un retrato con uno de estos radares en la autopista A12 entre Berna y Lausana a 290km/h. Como en Suiza las multas se establecen en función a la renta del infractor esta ascendió a 720.000€.

Hemos visto que la multa más alta ha sido para el que circulaba más rápido de todos los que hemos visto en este vídeo pero no ha sido el infractor que iba más rápido.

Hubo otro conductor al que en 2011 cazaron a 324km/h con un Bentley Continental GT. Fue también en Suiza pero como su sueldo no era muy alto fue multado tan solo con 1850€ y condenado a 6 meses de cárcel.

Pero seguro que esta multa la habría preferido nuestro último protagonista ya que la sanción que recibió fue más que ejemplar puesto que en Reino Unido las sanciones son similares a las de España o Francia, por ejemplo, pero son mucho más duras.

Una persona propietaria de un Nissan GTR, el sueño de muchos amantes del motor, fue captada por un radar en una vía limitada a 100km/h a nada más y nada menos que a 308km/h, es decir, más del triple de la velocidad permitida.

El código de circulación británico establece que cualquier conductor que triplique el límite de velocidad ha de ser sancionado a 28 meses de prisión y a… atentos… 10 años de suspensión del permiso de circulación.

Imaginamos que al tener que estar 10 años sin su GTR lo vendería y se compraría un patinete eléctrico para hacer de las suyas.

Un comentario sobre “Las multas de tráfico más altas de la historia

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